COVID19

¿Que es el COVID 19?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

Los síntomas más comunes de la COVID-19 son fiebre  (temperatura mayor de 37,5º C) cansancio y tos seca.  La OMS también indica que “alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar”.  Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, secreción nasal,  dolor de garganta o diarrea. También aparecen lesiones en la piel de diferentes formas, coloraciones y tamaño. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal.  En el caso de tener alguno de estos síntomas, no dudes en ponerte en contacto con tu centro de salud.

 

 

El contagio de la COVID 19 se produce a través de personas,  incluso cuando alguna de estas no tienen ninguno de los síntomas descritos en el apartado anterior, por lo que la prevención del contagio se dificulta extraordinariamente. Ademas es un virus con una alta capacidad de contagio. Si tienes cualquiera de los síntomas descritos en el apartado anterior o tienes conocimiento de haber estado en contacto con personas que dan positivo a la  COVID 19, valora la posibilidad de aislarte para cortar la cadena de contagios. También puedes evaluar la necesidad de informar de este hecho a todas las personas con las que hayas tenido contacto en los últimos 14 días. Esta acción  puede ser fundamental para preservar la salud  e incluso la vida de estas personas, de su círculo sociofamiliar  y de toda la población.

En España, a fecha 06 de mayo de 2020, los estudios demuestran que la Covid-19 es más mortal en personas mayores de 70 años. Estos representan el 86,30% de los fallecidos. También se demuestra, que aunque las mujeres presentan un mayor número de positivos, la mortalidad es menor. No obstante han muerto, más de 3.500 personas menores de 70 años en todo el territorio nacional.

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardíacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2% de las personas que han contraído la enfermedad han muerto. Las personas que tengan fiebre, tos y dificultad para respirar deben buscar atención médica URGENTE. Es importante que si tienes alguno de estos síntomas, vigiles tu salud, sobre todo en los primeros ocho días de presencia de síntomas, en caso de que te falte aire, la fiebre sea muy alta y se mantenga o tengas cualquier problema de salud que valores como grave acude a urgencias.

CÓMO SE CONTAGIA EL COVID-19

El virus que causa la COVID‑19 se CONTAGIA principalmente a través de las gotículas  de saliva generadas cuando una persona infectada tose, habla, estornuda o espira. Estas gotículas son demasiado pesadas para permanecer suspendidas en el aire y caen rápidamente sobre el suelo o las superficies. Por eso se recomienda que te mantengas a una distancia de al menos dos metros de las personas que te rodean.

Una persona puede infectarse al inhalar el virus si está cerca de una persona con COVID‑19 o si, tras tocar una superficie contaminada, se toca los ojos, la nariz o la boca. Por ello es importante lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol.

La principal forma de propagación de la COVID‑19 es a través de las gotículas respiratorias expelidas por alguien que tose o que tiene otros síntomas como fiebre o cansancio.  Pero tienes que recordar que muchas de las personas experimentan solo síntomas leves de la enfermedad , sobre todo en los primeros estadios de la enfermedad y piensan que no la tienen. De igual modo hay muchas personas que no presentan ningún tipo de síntoma, pero están infectadas y tienen capacidad para transmitir el virus.

COMO PROTEGERME Y PROTEGER A LOS DEMÁS DEL COVID-19

Para protegerte del COVID y poder cuidar a los demás, puede ser interesante que leas esta información y decidas cuáles son las medidas que quieres adoptar para alcanzar tus objetivos de cuidado.

Lavado de  manos frecuente

El lavado de  las manos frecuente con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón es una de las estrategias más eficaces para evitar el contagio de muchas enfermedades, entre ellas el COVID-19.

¿Por qué? Lavarse las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón mata el virus si este está en tus manos.

USO DE MASCARILLAS

También puedes adoptar medidas de higiene respiratoria

Al toser o estornudar, es muy útil cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; el pañuelo debe eliminarse inmediatamente y posteriormente proceder al lavado de las manos con un desinfectante de manos a base de alcohol, o con agua y jabón.

¿Por qué? Al cubrir la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus. Si estornudas o toses cubriéndote con las manos puedes contaminar los objetos o las personas a los que toques.

Distanciamiento social

Si, lo sabemos. Es duro no poder ver, besar, abrazar, tener sexo con las personas a las que quieres pero el contacto físico con las personas, por lo expuesto en los párrafos anteriores es la principal causa de expansión de la pandemia.  La medida más adecuada, ya que está funcionando de momento es mantener, al menos, dos metros de distancia  con las personas que te rodean, sobre todo con las que tosen, estornuden, tienen fiebre o cualquiera de la sintomatología descrita anteriormente. Y RECUERDA, muchas personas asintomáticas también contagian el virus.

Si tienes cualquier síntoma de los que hemos estado hablando o te encuentras mal con otros síntomas (el virus es demasiado nuevo para tener claro cuales son todos sus síntomas), valora que puedes estar infectada por el COVID-19. Para evitar nuevos contagios, se ha visto que lo ideal es que la persona con los síntomas permanezca en su casa aislada y que no acuda al trabajo ni a centros de salud para evitar el contagio a las personas de su familia o círculo social o al resto de la población.  Aunque te aisles, puede ser muy útil que hables con tus familiares y amigos de tu situación para que te presten la ayuda necesaria.

Aunque es importante que no acudas a los centros médicos con el objetivo de no contagiar a nuevas personas y facilitar el buen funcionamiento de estos, si ves que los síntomas se agravan, o que se prolongan en el tiempo, una opción es contactar con tu centro médico por teléfono y que ellos te informen de cual es la mejor manera de actuar. Si vives con mucha angustia o los síntomas empeoran valora acudir al hospital de manera urgente.

TRATAMIENTOS

En la actualidad no hay tratamientos con eficacia demostrada de manera científica. Se han utilizado varios tratamientos en distintas combinaciones en los hospitales para pacientes con síntomas moderados o graves con resultados muy diversos. Entre los tratamientos usados se encuentran tratamientos para el VIH, antivirales con eficacia demostrada en otras infecciones y anticuerpos de amplio espectro. Habrá que esperar un tiempo para poder ver la eficacia de estas combinaciones y la valía de compuestos que se están desarrollando.

No existen vacunas pero hay varias que se encuentras en fase de desarrollo y ensayo.

Si que hay tratamientos para paliar los síntomas producidos por la infección.

COVID Y VIH

NO existe, de momento, evidencia científica que sugiera que las personas con VIH presenten un mayor riesgo contraer la infección o de padecer complicaciones graves por COVID-19 en caso de haberla contraído.

Las personas inmunodeprimidas (CD4 con niveles por debajo de 200 células/mm3) si que tienen más posibilidades de contraer el COVID-19 y de desarrollar complicaciones graves en caso de haberlo contraído. Por tanto se considera población vulnerable para esta nueva enfermedad.

Todas las recomendaciones expuestas en los apartados anteriores se aplican a las personas con VIH.

Aunque al comienzo de la pandemia se habló mucho de la protección de algunas medicaciones antirretrovirales (inhibidores de la proteasa) frente al nuevo virus, este hecho no ha quedado demostrado. Es verdad, que en muchos hospitales esta medicación se ha empleado con los pacientes graves de la COVID-19 , siempre combinadas con otras medicaciones, con resultados muy diversos.

Recuerda que de momento no hay tratamientos con eficacia demostrada para la infección para la COVID-19. Solo hay tratamientos para paliar los síntomas.

En cuanto al seguimiento y tratamiento de tu infección por VIH muchos hospitales han adoptado protocolos especiales para atender a pacientes y dispensar tratamientos.

Muchas de las unidades de VIH han pospuesto las citas médicas y solo atienden a los casos urgentes.

Si por cualquier motivo tienes problemas a la hora de recibir tu medicación antirretroviral o tienes necesidad de tener consulta con tus proveedores de salud y no lo estas consiguiendo puedes ponerte en contacto con nosotras en el correo conVIHviendo@cogam.es, en el teléfono 91 522 45 17 o a través de whatsapp +34 602 25 22 34. Te ayudaremos en todo lo que nos sea posible.

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS DE COVID  19

El escenario para la diagnosis de la infección por COVID 19 es complejo y  está suscitando muchas dudas en la población. Esperemos que esta información te sirva para disipar tus dudas. En caso contrario, contacta con nosotras en el correo mario@cogam.es o a través de Whatsapp en el número  602 25 22 34.

Existen tres tipos diferentes de sustancias que se están analizando para verificar la presencia de la infección, la fase de ésta y la creación de una respuesta inmune prolongada que proteja al organismo de sucesivas infecciones (ATENCIÓN: este último punto es polémico porque todavía no se ha podido demostrar que se produzca una inmunidad permanente una vez superada la enfermedad o cuanto tiempo puede durar el efecto protector de esta en el caso de que se consiga).

Estas sustancias son las proteínas virales que nos muestran la presencia o ausencia del virus en nuestro cuerpo y los anticuerpos, IGG e IGM, proteínas que fabrica nuestro cuerpo en respuesta a la infección por la COVID. Estos  anticuerpos son específicos (no se parecen para nada a otros anticuerpos de otras enfermedades e infecciones) y sirven para medir la fase de infección en la que estamos.

Para medir la presencia de las proteínas virales se están usando dos métodos diferenciados. Las pruebas rápidas y las PCR. En el caso de obtener una resultado positivo en una de estas pruebas, significa (a no ser que sea un falso positivo) que estas infectada por el virus. En el caso de dar negativo, este resultado supone, o que, o bien nos has adquirido nunca la infección o que la has superado. (siempre que no sea un falso negativo).

Las pruebas rápidas se hacen con una toma de muestra de mucosa, son baratas, se pueden hacer en domicilios, pero no tienen la fiabilidad de las PCR.  Las PCR son más caras, su fiabilidad es superior al 90%, se hace a través de una muestra faríngea o nasal, no se pueden hacer en domicilio y el resultado tarda entre 3 y 6 horas.

Si queremos saber si en estos momentos el virus esta en nuestro cuerpo, la única prueba viable es una prueba buscando el virus. Una prueba de anticuerpos, por si misma, no es un método diagnóstico, ya que en caso de tener positivo solo en  IGM podemos suponer que estamos en una fase primaria de la infección, pero también puede suponer una infección pasada en la que no se ha formado IGG. Ya tenemos casos de positivos en IGG e IGM, y negativos en PCR que nos hablan de infección pasada y presencia de anticuerpos.

La prueba de anticuerpos,además, tiene un periodo ventana más alto que una PCR. Una PCR, a pesar de su posibilidad de falsos positivos y negativos, es muy fiable a partir de las 48 horas, del contacto con el virus. Una persona tarda entre 7 dias en tener IGM y 14 en tener IGG. En personas que tengan una aparición de síntomas precoz (1-4 dias), lo mas seguro es que la prueba de negativo y este infectada por COVID. Una prueba de anticuerpos puede estar muy bien para hacer un cribado rápido para buscar a las personas que son candidatas a la PCR, también para ver cuantas personas no diagnosticadas en su momento o asintomáticas han sido infectadas realmente, pero no olvidemos que una persona con sintomatología y un negativo en prueba de anticuerpos es candidata a la realización de un test diagnóstico (prueba de antígeno o proteína viral)

Por estos motivos, y aunque determinados laboratorios lo defiendan, el Colegio de Médicos no aboga por la realización de pruebas de anticuerpos como método diagnóstico.

Las pruebas positivas de anticuerpos nos dicen que nuestro cuerpo ha reaccionado a la infección y ha producido sustancias que nos ayudan a protegernos de esta. Las IGG son sustancias que, a priori, confieren una protección por un periodo de tiempo, ya que se activan muy rápidamente a partir de las posibles reinfecciones de los patógenos.

Ahora bien, de momento no sabemos si estas IGG producidas por el contacto con el COVID confieren algún tipo de inmunidad (experimentos con monos parecen afirmar que si) y ademas no sabemos por cuánto tiempo se  mantendrá esa inmunidad, que cantidad  de IGG será necesaria para estar inmunizado,  qué porcentaje de la población con IGG estará inmunizada de manera total.. Por lo tanto, la prueba de IGG, si bien da cierto tipo tipo de información sobre la inmunidad, valora seguir manteniendo todas las estrategias de cuidado para evitar la infección por COVID-19. en el caso de obtener un resultado reactivo en IGG. También valora cuán útil es para tu salud y para el desarrollo de tu vida con normalidad conocer si posees IGG para el COVID-19.

La siguiente tabla resume todos los posibles resultados para las pruebas y su interpretación del resultado.