“Si necesitas ayuda, en COGAM te entendemos” Campaña de difusión del Servicio de Información LGTB+ de COGAM.

 

El Servicio de Información de COGAM lanza la campaña “Si necesitas ayuda, en COGAM te entendemos”, orientada a difundir su servicio de Información LGTB+.

 

Información LGTB+ de COGAM lleva 27 años atendiendo consultas relacionadas con la orientación sexual, identidad de género, derechos legales y con la necesidad de socialización.

 

A pesar de los avances sociales y legales que estamos consiguiendo las personas LGTB, de la visibilidad, de las mejores en nuestra calidad de vida, el número de atenciones no desciende. En los últimos años las atenciones en Información LGTB+ se han mantenido por encima de las 2.000 anuales.

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30 AÑOS HACIENDO HISTORIA

    COGAM celebra su 30º aniversario, llegando a la treintena como un referente del activismo por la lucha de los derechos LGTBI, aunque el camino durante estas tres décadas no siempre fue sencillo. Intentaré, a través de este artículo, traer a la memoria de las personas que llevan años luchando en COGAM, buenos recuerdos  y ayudar a conocer la historia del Colectivo a los, prácticamente, recién llegados.
 
    Nos tenemos que remontar a los años 70 para ver el nacimiento de los primeros movimientos por la lucha de los derechos LGTBI en España, cuyas primeras reivindicaciones  se centraban, básicamente, en la derogación de la Ley de Peligrosidad Social, ya que hablamos de una época en la que ser homosexual o transexual en España estaba considerado un delito. Así que, la primera gran victoria de estos movimientos se da el 26 de diciembre de 1978, cuando, el entonces presidente, Adolfo Suárez, retiró la homosexualidad de dicha ley, cambiando su nombre por el de Escándalo Público.

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NACIMIENTO DEL GRUPO LES&BI: MUJERES QUE AMAMOS A MUJERES.

Hay ocasiones en las que las cosas salen sin planificar, simplemente surgen, aparecen y se les da continuidad. Y la creación de este grupo es un ejemplo de ello. 
Por mi trabajo en consulta privada de sexología y psicología y mi colaboración en Cogam en la Asesoría Sexológica tengo la posibilidad de ver cada día a mujeres lesbianas y bisexuales. En mi intervención con ellas tanto desde la terapia como desde el asesoramiento he ido viendo notas y características que las diferencias respecto a su vivencia de la sexualidad no sólo respecto a los chicos gays sino también respecto a la población heterosexual.
Uno de los aspectos que más se evidenció fue su falta de referentes, y me explico: Cuando somos niñas, niños y adolescentes vamos construyendo nuestra identidad y con ella nuestra orientación sexual. Ambas se alimentan de mis vivencias propias, del cómo o mejor dicho quién me siento y quién me gusta y me atrae y por otro lado de los mensajes que recibo del exterior. Estos mensajes son referencias, modelos de cómo son los demás y veo si son los mismos que los míos o no, y ahí entramos ya en dificultad.
Esta experiencia interna es vivida por toda la población LGTBI, qué duda cabe, a la que se suman los esquemas, opiniones y construcciones sociales que recibo y hago mías desarrollando los famosos “introyectos”. Desgraciadamente el contenido de los mismos no es positivo sino todo lo contrario con lo que lo normal es que me construya pensando y sintiendo que pertenezco a una minoría con características que la sociedad heteronormativa no acaba de asimiliar.
Se diría que hoy en día todo esto es más fácil, que no es cómo antes, que nuestra sociedad cada día es más integrativa o tolerante, no sé cuál de los dos términos resulta más escalofriante… el caso es que no es fácil, porque de principio no es fácil ser diferente.
Entonces y volviendo a nuestras chicas tenemos a niñas, adolescentes, adultas que ponen en marcha su proceso de identificación y orientación sexual y miran a un lado y al otro y… ¿dónde están sus referentes?¿quién es cómo ellas? Puede que en su entorno inmediato puedan con el tiempo conocer a alguna. Dependerá del lugar donde vivan, la ciudad, el medio urbano o rural, no es lo mismo. Puede que incluso conozcan alguna asociación y contacten con ella o incluso puede que se asomen al “ambiente” siempre y cuando exista allá donde se encuentren, o puede que ni siquiera lo hagan porque tal vez no se atrevan.
Es cierto que vivimos en la sociedad de la comunicación, de las redes sociales y que a través de cualquier teclado puedes llegar a muchos universos pero lo virtual hay veces que se desvirtúa y todas necesitamos de lo presencial que es lo que realmente alimenta.
Y ahora, volvamos con los referentes. La sexualidad femenina ha interesado hasta ahora muy poco, es claro. Partimos de un modelo de sexualidad masculina y heterosexual que parece ser que está ya evolucionando por suerte para todos y todas pero hasta entonces… ¿dónde queda la sexualidad de mujeres homo y bisexuales? ¿Dónde encontrar modelos  de mujeres en nuestra sociedad con un lesbianismo o bisexualidad declarados donde poder mirarse y reflejarse con naturalidad? No era fácil al primer vistazo.
Y ahí empezó nuestro proyecto.
En mis conversaciones con muchas mujeres y sintiendo el máximo respeto por sus procesos he ido viendo como cada una independientemente de su edad, su profesión o su situación socioeconómica presentaba unas dificultades comunes: La ausencia de redes sociales y de espacios donde sentirse ellas mismas en completa libertad, donde poder expresarse y contarse sin más era patente. Entonces surgió la idea de poder presentar a todas esas mujeres en una especie de “celestineo generalizado” e ir proponiendo a cada una la posibilidad de formar parte de un Grupo. 
La pertenencia a Grupo cubre una de nuestras principales necesidades humanas y sólo con eso ya nos estábamos abriendo a una gran potencialidad. Sumado a esto se trataba de que el grupo resultara realmente atractivo a sus participantes por lo que se convertiría en un espacio de reflexión y creación.
Reflexión e investigación sobre esos vacíos que hasta entonces teníamos respecto a la falta de referentes, tal vez por desconocimiento o tal vez por no encontrarse tan a mano como pudiéramos desear. Las ausencias las convertiríamos en presencias y para ello decidimos poner en marcha un Banco de Recursos Les&Bi. Esto es, una relación de obras literarias, películas, series, espacios de interés que ya están ahí y sólo teníamos que investigar y hacer acopio de los mismos y en ello estamos.
Entre nuestros proyectos está el de crear una biblioteca y filmoteca donde todas las mujeres que lo deseen puedan acceder al préstamos de libros y pelis para que puedan disfrutar de forma individual. Además hemos puesto en marcha dos actividades mensuales grupales donde poder llevar a cabo esa reflexión en voz alta y entre todas: Cine Forum y Club de Lectura. En cuanto a la creación ha estado presente desde el germen del grupo. Trece mujeres han participado en la fundación del mismo, cada una con sus recursos y su tiempo. Han elegido un nombre para el grupo: Les&Bi, han diseñado una imagen o logo, una página web, un blog y todo tipo de recursos para tener presencia en las redes.
Se han creado distintas “comisiones” en las que cada una participa libremente para dar vida a las actividades del grupo, a cual más divertida: la comisión de cine, la de literatura, la de juegos y actividades al aire libre, la de redes sociales…y las que vendrán.
En pocos meses se ha puesto todo en marcha y ahora tenemos en nuestras manos un grupo que no para de crecer cuya única vocación es seguir haciéndolo. Todas las actividades que presentamos están abiertas a todas aquellas mujeres que lo deseen, todos nuestros recursos se comparten con la idea de sentir que formamos parte de un espacio comunitario donde todo es de todas y todo se da y todo se recibe.
No hay expectativas, no tenemos que llegar a ningún resultado, no hay metas que conseguir y eso es una de las características que define este grupo. Nació desde el deseo de estar y de compartir y desde ahí nos posicionamos y la ilusión porque las ausencias y los vacíos se conviertan en presencias y referencias es lo que nos mueve. Seguramente muchas veces lleguemos a mujeres que nunca conozcamos pero no nos importa. Lo bonito es que un material nuestro, una referencia, algo les ha llegado y les ha valido y con ello ya hemos cumplido nuestro objetivo.
Desde aquí y ya que Cogam me da la oportunidad de ello os invito a conocernos, virtual o presencialmente, cada una desde donde y como quiera. Y también os invito a difundirnos y así llegaremos más y a más de la mejor manera posible.
Queda dicho… estáis todas invitadas!!!
Por Marta Pascual – Sexóloga y Psicóloga
http://lesybi.weebly.com/
grupo.lesybi@gmail.com

Es eso que necesitas que no sabes que necesitas

    Mexicano, sí, orgullosamente mexicano. Nací en una de las ciudades más grandes el mundo y viví ahí hasta mis 27 años. Pronto 30, sí, orgullosamente treintañero. Decidí que llegaría a la tercera década en otro país, así que decidí probar suerte con la muy loca de Madrid. Madrileño, sí, orgullosamente madrileño. Dicen que la gente de Madrid no es la que nace aquí, es la que viene y se queda; desde que empecé mi doctorado han pasado ya más de dos años. Estudiante, sí, orgullosamente estudiante. 

    Soy un hedonista, y sin duda, estudiar es uno de los grandes placeres  del ser humano. Y hablando de placeres, los hombres, ¡me encantan los hombres! Así es, gay, orgullosamente gay.

    Exacto,soy estudiante (sin muchas responsabilidades), mexicano (persona exótica en un país extranjero, además de guapo, como todos los de mí país), en sus veintes (la mejor edad), viviendo en una de las ciudades más gays del mundo.Sí, sí, sí el mundo a mis pies. Podría contar muchas historias de las interminables noches llenas de locura y desenfreno que he vivido en esta ciudad. ¡¿Suena bien, no?! ¿Envidia? ¡Claro, y lo sabes!

    Bueno, bueno, claro que está esa vez en que perdí mi tarjeta y no tenía ni “un pavo”,gracias a Dios mi amigo Manu, tan majo él, me prestó “pasta” y listo. Y bueno, claro que también está esa vez en que todos se fueron de vacaciones y me tuve que quedar a estudiar, gracias a Dios el “LL” abre todos los días,¡copazo y asunto resuelto! Bueno, sí, también esta vez que pensé que me moría de gripe y, aunque todos estaban ocupados, una llamada a mamá y listo. ¡Curado! Cierto, también está esa vez en que se rompió el condón y no supe qué hacer, y esa vez en que necesitaba charlar de aquel “asunto” que nadie conocía, y esa vez en que me metí en problemas y no tenía ni idea a dónde acudir. También podría contar muchas historias en las que no había nadie, nadie, que me pudiera ayudar. Esas veces en las que ni mi súper amigo Manu, ni mi mamá, podían “echarme una mano”. Sí, el mundo está a mis pies, pero no tanto.

    Hace aproximadamente siete meses llegue a Gayinform por primera vez, preguntaba sobre cómo ser voluntario del colectivo. Recuerdo que al estar entrando por la puerta me cuestioné sobre si en verdad quería ser voluntario ahí. ¿De verdad es necesario un colectivo gay en Madrid? ¿De verdad hay alguien que necesite mí ayuda? ¿Hoy en día la comunidad LGTB necesita un colectivo? No me resultaba tan “loco” cuestionarme sobre el propósito de un colectivo LGTB en el 2015 y menos en un país tan desarrollado como España.
Siete meses más tarde y después de un sinfín de anécdotas sobre gente que ha pasado por el despacho puedo afirmar que, por más abierto que esté el tema LGTB y por más información que exista, nunca sobrará un lugar en el que puedas hablar de todos los aspectos que unen a nuestro colectivo. Creo que no se trata de unirnos para luchar por una causa, se trata de apoyarnos en cuestiones que sólo nosotros entendemos, de escucharnos de formas en la que sólo nosotros podemos escucharnos. No sólo es impresionante la cantidad de gente que se acerca a pedir ayuda, también es impresionante la diversidad de temáticas, asuntos que probablemente sólo se hablan en un lugar como éste.
Desde mi perspectiva, el valor de cualquier colectivo radica en su capacidad para crear un espacio en el que sus miembros puedan expresarse con total libertad; un espacio libre de prejuicios y lleno de comprensión. A pesar de que podríamos contar con el apoyo de amigos y familiares su ayuda no se puede comparar con la de un grupo de personas que entiende perfectamente las características de nuestro colectivo.

Probablemente ser parte de la comunidad LGTB sea más fácil en Madrid que en otras ciudades, y probablemente ser parte de la comunidad sea más fácil hoy que hace 20 años, sin embargo, ésta no es razón para no contar con un lugar donde encontremos ese apoyo que sólo es posible entre nosotros. Estoy convencido que mientras exista un marica, una bollera, una bi-cicleta, un bi-cicleto, un transexual o una transexual que necesite este tipo de ayuda,un colectivo para ésta, nuestra comunidad, seguirá siendo de gran valor.

Guillermo Zamazona A.
Voluntario GayInform, Línea Lesbos, Bi y Trans

Homosexualidad y mundo rural

    A través de nuestro servicio hemos tenido ocasión de contactar con muchas personas que viven en ciudades pequeñas y pueblos, tanto de la Comunidad de Madrid como del resto del Estado. Sus circunstancias, han sido y son, distintas de las que podemos encontrar en aquellos que viven en una ciudad grande. 
    La primera diferencia es la posibilidad del anonimato en una ciudad grande frente al hecho de que “todo el mundo se conoce” en un pueblo, La normalización de la homosexualidad y transexualidad en nuestro país no ha concluido en ningún sitio, ni en las grandes ciudades ni en las pequeñas poblaciones rurales; es una labor que llevará mucho tiempo y mucho esfuerzo de todos. Pero está claro que en una ciudad grande tienes la posibilidad de vivir tu condición sexual “sin levantar sospechas” tan solo con salir de tu barrio, seguramente muchos pensareis que no es la manera más honorable de proceder pero a muchos de nosotros nos es más sencillo y fácil actuar de esta manera y ocultar a nuestros vecinos cercanos nuestra condición y solo convertirnos en homosexuales al llegar a Chueca o a los sitios de ambiente de cualquier ciudad grande. Esta posibilidad no existe en un pueblo, suponiendo que en tu pueblo halla un sitio donde se reúnen los homosexuales y lo frecuentes, ya sabes que todo el pueblo sabrá en poco tiempo que vas por allí.
    Hoy en día sigue habiendo prejuicios sociales y la homosexualidad sigue estando estigmatizada, aunque es cierto que lo es por minorías intolerantes que no respetan a los demás y que no terminan de asumir los valores democráticos. Debemos estar alerta ante cualquier intento de revisión o retroceso en nuestros derechos.
    Vivir la homosexualidad con discreción es una opción que debe tomar cada uno libremente, porque nadie puede exigirnos que estemos justificándonos y pidiendo perdón por nuestra manera de ser toda la vida. Las burlas, la ironía o la violencia forman parte nuestro curriculum y por eso el sometimiento, la ocultación y la persecución las hemos padecido a lo largo de la historia y hoy sigue siendo así en gran parte del mundo.
    Muchas personas que nos contactan y nos hablan de sus diferentes situaciones en lugares pequeños coinciden en algunas cuestiones, por ejemplo suelen decirnos que casi nadie sabe de su condición, aunque a veces pueda ser evidente, “pero yo no lo digo…” y suelen concluir con un “ya he aprendido a vivir así” y lo que más triste me parece a mi es que estas frases no solo te las dicen personas de edad sino que hay jóvenes que tienen también asumida esa realidad.
    Es evidente que hay muchas otras personas que viven su realidad sin cortapisas, y son cada vez más, y es cada vez más habitual ver aceptada la homosexualidad y transexualidad sin ningún problema en muchos pueblos, pero siempre hay que estar atento a cualquier posibilidad de homofobia por parte de alguien.
    Desde nuestro servicio se hace difícil en muchas ocasiones ponernos en su situación sin juzgarlos y pensar que ya está todo hecho y que la normalización de las personas lgtb es total, aquí y en todas partes, pero no es así porque qué le podemos decir a alguien que nos llama desde un pueblo apartado de Andalucía y nos pregunta, con cierta ingenuidad “si es cierto que en algunos bares de la capital los camareros están desnudos o incluso los clientes pueden estar también desnudos…” más allá de que esta pregunta nos pueda parecer banal, tenemos que entender que esta persona (y no es un caso aislado os lo aseguro) está sola, muy sola, en un pueblo lejos de cualquier ciudad grande y que no tiene, ni ha tenido, posibilidades de salir de ahí.
    Naturalmente, Internet, ha sido una tabla de salvación para muchos de nosotros, porque ese aislamiento se reduce infinitamente, aunque la red no sea siempre ideal y podamos encontrar páginas homofóbicas  que pueden hacer mucho daño.
    Hace un tiempo me llamó una chica de Aranda, pueblo bastante grande, que me preguntó si era cierto que ya no editábamos la revista “Entiendes” que ella recibía por correo, le dije la verdad, ya no la editábamos porque no teníamos dinero para ello y que la íbamos a poner en nuestra web por internet…, ella me contestó llorando que “no tengo Internet y la única manera que tengo de estar al día de la actualidad del mundillo LGTB es a través de la revista que recibía de vosotros…” os imagináis la situación? Sois capaces de poneros en su piel? Y no de me digáis que os iríais del pueblo, porque no es tan fácil.
    Nos escribió una persona, por correo electrónico, desde un pueblo de Ciudad Real con cuarenta y cuatro años que nos pedía ayuda porque “llevo muchos años encerrado en un cuerpo que no quiero” en su pueblo no tenía posibilidad de contárselo a nadie y “necesito ayuda para saber que debo hacer y como hacerlo”. También nos indicaba que cuando estaba sola se vestía de mujer pero no siempre porque vive con su madre, además estaba en el paro y no tenía recursos para operarse… 
    Podríamos seguir poniendo muchos ejemplos más, los que os he relatado son verdaderos aunque no hemos puesto nombres y los sitios no son exactamente esos para preservar la intimidad de estas personas.
    Vivir en una población pequeña donde todo el mundo se conoce no es fácil y se puede convertir en una verdadera cárcel para muchos de nosotros, tendríamos que intentar salir de las grandes ciudades e intentar acompañar a estas personas para que puedan tener una vida más libre.

Ángel García-Pascual
Voluntario de “Gay-Inform, Línea lesbos, Bi, Trans”