La salida del armario: una oportunidad para crecer

El psicólogo Gabriel J. Martín, en su notable obra “Quiérete mucho maricón”, establece que la meta a la que debemos aspirar los homosexuales (también bisexuales;  la transexualidad, por su mayor complejidad, se tratará en el siguiente artículo) es a la de vivir nuestra orientación sexual con la mayor naturalidad del mundo, obviando la homo(bi)fobia, estereotipos y prejuicios sociales e iniciando un proceso de autoaceptación que nos llevará a incrementar nuestra autoestima y estado general de salud física hasta niveles altísimos.

En este proceso de autoaceptación, la salida del armario se convierte en un paso natural e inevitable, una de las mejores actuaciones que podemos llevar a cabo por el bien de nuestra salud mental y emocional.

Se trata de una experiencia profundamente liberadora porque reducimos el estrés de esconder nuestra identidad, pasando de vivir sometidos a la sospecha permanente, cuidando gestos, palabras y reacciones (y sintiendo culpa por no decir la verdad o dolor por considerar que toda tu vida es una mentira), a llevar una existencia construida a base de honestidad, intimidad y complicidad, donde nuestras relaciones son más auténticas al interactuar desde lo que somos en verdad.

A continuación un breve análisis de este proceso de especial trascendencia en nuestras vidas, a través del listado de varios puntos a tener en cuenta. Continuar leyendo “La salida del armario: una oportunidad para crecer”

“Si necesitas ayuda, en COGAM te entendemos” Campaña de difusión del Servicio de Información LGTB+ de COGAM.

 

El Servicio de Información de COGAM lanza la campaña “Si necesitas ayuda, en COGAM te entendemos”, orientada a difundir su servicio de Información LGTB+.

 

Información LGTB+ de COGAM lleva 27 años atendiendo consultas relacionadas con la orientación sexual, identidad de género, derechos legales y con la necesidad de socialización.

 

A pesar de los avances sociales y legales que estamos consiguiendo las personas LGTB, de la visibilidad, de las mejores en nuestra calidad de vida, el número de atenciones no desciende. En los últimos años las atenciones en Información LGTB+ se han mantenido por encima de las 2.000 anuales.

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30 AÑOS HACIENDO HISTORIA

    COGAM celebra su 30º aniversario, llegando a la treintena como un referente del activismo por la lucha de los derechos LGTBI, aunque el camino durante estas tres décadas no siempre fue sencillo. Intentaré, a través de este artículo, traer a la memoria de las personas que llevan años luchando en COGAM, buenos recuerdos  y ayudar a conocer la historia del Colectivo a los, prácticamente, recién llegados.
 
    Nos tenemos que remontar a los años 70 para ver el nacimiento de los primeros movimientos por la lucha de los derechos LGTBI en España, cuyas primeras reivindicaciones  se centraban, básicamente, en la derogación de la Ley de Peligrosidad Social, ya que hablamos de una época en la que ser homosexual o transexual en España estaba considerado un delito. Así que, la primera gran victoria de estos movimientos se da el 26 de diciembre de 1978, cuando, el entonces presidente, Adolfo Suárez, retiró la homosexualidad de dicha ley, cambiando su nombre por el de Escándalo Público.

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Un día te “despiertas” y te das cuenta de…

   … que todo lo que antes era un mundo ahora es insignificante, tanto que hasta dejas de pensar en ello, que tu vida a partir de este momento ya no será igual, que tendrás que adaptarte a esta nueva realidad. Para ciertas cosas nunca estás preparado por más informado que estés sobre el tema o por más que tengas un caso cercano porque para esto nadie te prepara. 
    Lo primero que se te viene a la cabeza son ideas relacionadas con la muerte, el deterioro físico, enfermedades, hospitales, cómo decirlo (si decirlo), a quién, cuándo, cómo va a ser tu vida a partir de ahora; tantas cosas juntas que no te da tiempo a responder casi ninguna porque la incertidumbre y el miedo te ocupa todo el pensamiento. Te cuesta llamarlo por su propio nombre por lo tabú que es el tema y porque, al igual que otras enfermedades, el nombrarlo te suena a algo negativo cuando encima en este caso pasas a ser “seropositivo“, vaya contradicción.

A simple vista tener vih y ser seropostivo parece lo mismo pero es diferente porque en el primer caso tú serías (sólo) el vih y en el segundo serías la misma persona que eres pero portando un virus con el cual tienes que aprender a convivir desde este momento “para toda la vida” (de momento).

    
    Por un lado, te planteas quién te pudo haber infectado, cuándo, por qué te ha pasado a ti si piensas que no eres tan “promiscuo”; o que esto sólo le pasa a gente “mala”. Te preguntas si tienes que empezar a llamar toda la gente que has tenido relaciones en el último tiempo. Por otro lado, piensas  si lo tienes hace mucho tiempo, si tienes qué comenzar a tomar medicación, qué tipo de medicación hay ahora, si estás todo el día vomitando, si te saldrán manchas, si engordarás y a la vez si se te adelgazará la cara, si tienes que comentarlo en tu trabajo, a cada médico que vayas, etc. Lo mejor es informarte, saber dónde informarte, relacionarte con gente que esté en tu misma situación (sobre todo al inicio) que es quien mejor puede entenderte, y que la información esté actualizada porque actualmente se ha avanzado mucho en este tema. 
    Actualmente, se ha avanzado mucho en lo referido al vih en varios aspectos: medicación, asociaciones, la gente está más abierta e informada, etc. El aspecto social también es un gran factor con el que te enfrentas porque nos relacionamos con otras personas en diferentes ámbitos: trabajo, familia, amigos, deporte y, el más importante, el amor (que en un comienzo suele ser rollo/polvo/etc).
    Lo que más cuesta es saber si se lo tengo que decir a todo el mundo y en qué momento decirlo. En mi opinión, creo que lo mejor es decirlo cuando tú te sientas cómodo y seguro, y a las personas que realmente van a poder entenderte, apoyarte y van a sumar; porque ya bastante tienes para encima tener una nueva preocupación (y no pequeña) en tu vida de preocuparte por los demás. Cuando conoces a una persona que te gusta sientes que debes protegerlo como si fueras responsable de lo que le pueda pasar, de que lo puedas contagiar. Encima lo triste es que tu cabeza tiene tal mareo que el sexo pasa a un segundo plano. Como mecanismo de autodefensa te vuelves asexual por un tiempo y en lo que menos piensas es tener una posible relación afectiva. En mi caso particular, he pasado por diferentes situaciones: decirlo al inicio de conocer a una persona (la gente suele asustarse y salir corriendo), en unos meses y después de tiempo de conocerlo. Por experiencia creo que lo mejor es decirlo cuando te nazca (que a lo mejor es nunca) porque confiar a alguien algo tan íntimo e importante lleva tiempo. Además, por otro lado, tampoco le cuentas determinadas cosas al conocer a alguien, y viceversa.
    Es importante saber que no estás obligado a decirlo (ni por ley) a ninguna persona que no quieras, en el trabajo, cuando vas al médico o al dentista, es algo estrictamente personal y confidencial. Ninguna empresa puede hacerte una prueba del vih sin tener tu consentimiento firmado por escrito.
Lo bueno es que el tiempo es sabio y con el tiempo aprendes a normalizarlo, a relativizarlo y aprender a vivir con esta enfermedad crónica como cualquier otra, y hasta te das cuenta sólo que lo tienes cuándo tienes que ir al médico a una revisión o cuando quieres contárselo a alguien. El tener vih obviamente nadie lo desea pero lo principal es ver el lado positivo, que aunque en un primer comienzo es casi imposible verlo, luego te das cuenta que tiene muchas cosas positivas (aunque sea redundante). Entre ellas: maduras más de prisa (dejas de preocuparte por tonterías), filtras gente (para bien y para mal) más rápido porque ya tus necesidades son otras, médicamente estas más controlado porque la revisión periódica hace que te enteres de cómo está tu salud, etc.

Por último, quiero aclarar que esta opinión es totalmente personal y que cada persona es un mundo y lo vive de diferente manera. Lo importante es saber que la vida es muy corta y hay que vivirla lo mejor que uno pueda, porque es una sola.

Voluntario Grupo Información LGTB+

Mi Derecho a Decidir Sobre Gestación Subrogada

    Entendemos como derechos reproductivoslos que buscan proteger la libertad y autonomía de las personas para darles capacidad reproductiva, sin discriminación por género, edad o raza. Acceder a la paternidad y maternidad  ha evolucionado, con grandes cambios en la reproducción, pero el modelo de familia también y si estos dos cambios  no caminan a la par, estarán infringiendo el derecho de igualdad establecido en “La Carta Magna.”
    Y es que las leyes van cambiando en función de las necesidades de la sociedad.
    La Ley14/2006 de 26 de mayo sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, supuso la regulación  y seguridad jurídica para los derechos de las personas que por causas diversas, no pudiesen engendrar hijos e hijas, sin ayuda de profesionales médicos.
    Es una ley que  otorga el derecho a la paternidad y maternidad a personas cuyos óvulos y esperma sufren algún problema fisiológico, que les impida engendrar un embrión. Es una ley muy evolucionada y acorde con la sociedad actual, pero es también paradójicamente una ley discriminatoria ya que excluye a las personas que no tengan útero para gestar. Es una ley que prohíbe a la  mujer española renunciar a la filiación materna en favor de una tercera persona. Es una ley discriminatoria para la mujer ya  que solo contempla la reclamación de la filiación  por parte del varón y padre biológico, lo que significa que uno de los padres de intención deberá ser varón, excluyendo de este derecho a su pareja  y a  las familias monoparentales de mujeres y  familias de lesbianas. Es una ley en definitiva que impide a las mujeres ejercer su derecho a decidir libremente.
    Quien soy yo para decirle a otra mujer, lo que debe o no debe hacer…? Todas las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo y a ceder nuestro útero a una tercera persona para gestar a su hijo o hija, si así lo deseamos.
    La Gestación Subrogadapropone regular el acceso a esta técnica, pero la ley se niega a aceptarlo con el beneplácito y apoyo de algunos colectivos que “se rasgan las vestiduras” erigiéndose protectoras matriarcales de otras mujeres y bajo el nombre de feministas. Feminismo es trabajar para que la mujer se empodere en su propia valía y sea libre, porque es capaz de pensar, razonar y decidir sin que nadie, ni patriarcado, ni otras mujeres, ni partidos políticos, filósofos y demás librepensadores, nos diseñen “La Hoja de Ruta” a seguir. Mis palabras no aspiran a formar un debate sobre los motivos que llevan a una mujer a ceder su útero para engendrar al hijo o hija de otra persona.
    No quiero “aconsejarles” con la tan manida adopción. La adopción es un método de protección de la infancia y su objetivo es dar una familia a niños que no la tienen. La Gestación Subrogada es una técnica de reproducción asistida y su objetivo es dar solución a problemas de infertilidad. Por otra parte, no hay tantos niños en España en situación legal para ser adoptados y adoptarlos en otros países… Si eres gay… En fin, la noticia está en todas partes.
     No quiero juzgar a nadie porque yo no estoy en posesión de la verdad. Ni siquiera estoy en “la piel” de quien toma esa decisión. No tengo ningún derecho a criticar a quién lo haga. Solo creo que quien toma esa decisión debe de tener motivos muy grandes y poderosos… Y eso ya merece todo mi respeto.
    Sin embargo si quiero incidir en mi derecho a decidir. Estoy harta de que en la mayoría de las culturas e incluso en la mía y en esta época de cambios que me está tocando vivir, el padre, el marido, el hermano mayor e incluso después el hijo… marquen el camino de la mujer. Estoy cansada de que un ministro decida sobre mi derecho a parir. Siento decepción cuando marcan diferencia salarial entre ellos y ellas.
Estoy “hasta la peineta” de que me quieran “en casa”, cuando yo  me quiero “gata callejera.”
Me rebelo cuando me dicen princesa, mientras yo sueño con ser guerrera…
 Y me sangra el alma…
Si, me sangra…!!!!!!!
Cuando nos matan…..!!!!!!!

Mujeres que estáis a mi lado en la calle, con las mismas consignas que yo y bajo mis pancartas…
Mujeres que gritáis conmigo, que caminamos juntas, luchando por lo nuestro, por lo femenino, mujeres que nos queremos  lindas y libres, hermanas, hijas, madres y amigas…
Compañeras de vida…
No decidáis también lo que debo o no debo hacer…!!!!
Dejarme decidir lo que es bueno o malo para mí y permitidme elegir… Por favor…
Tengo derecho a ceder mi útero si esa es mi decisión y que nadie me cuestione… El mismo derecho que tenéis vosotras a no cederlo. Quiero y exijo una ley que lo regule, me proteja y apoye mi decisión…  Si es que alguna vez la tomo. Con todo derecho… Gracias.
Rebeca El Ave Fénix.