Cuando las personas pierden la capacidad de reirse y tienen problemas, se estresan y no saben como sacar toda la energía negativa acumulada, y entonces enferman.
Si fuéramos capaces de vez en cuando de pararnos a reir, de observar los problemas desde la distancia, de compartir los problemas con los demás, sería más fácil darles soluciones creativas y sencillas y al mismo tiempo estaríamos mas sanos.
La risa... genera una sensación final difusa de relajación y felicidad
produce una desinhibición muy positiva y sorprendente
recupera la magia y la creatividad del "niño interior"
aumenta la empatía del grupo